Cómo detectar fugas de hidrocarburos en el agua subterránea

DETECCIÓN DE FUGAS DE HIDROCARBUROS EN EL AGUA SUBTERRÁNEA

La gestión de grandes volúmenes de hidrocarburos tiene un riesgo prácticamente inevitable: las fugas. Cuando estas llegan al agua subterránea se movilizan, multiplicando rápidamente el área afectada y convirtiéndose en un problema medioambiental considerable, que sin duda tendrá consecuencias para el titular de las instalaciones. Por ello la detección temprana es de gran importancia.

Existen numerosos sistemas de detección de fugas en el mercado: reconciliación de inventario, medición de presión intersticial en doble pared, pruebas de estanqueidad en depósitos… todos tienen una “zona de sombra”, cantidad de hidrocarburos que puede fugarse sin ser detectada de alrededor de 0,4 Litros por hora, que podría suponer 3.000 Litros anuales afectando al medio ambiente. Teniendo en cuenta que un litro de hidrocarburo puede contaminar 1.000 Litros de se comprende la magnitud del problema.

Debido a lo anterior, la monitorización del agua subterránea de cualquier instalación en la que se manejen grandes volúmenes de hidrocarburos es una práctica que ayudará a evitar graves problemas medioambientales.

Smart Sensor Technology

La empresa española Smart Sensor Technology ha desarrollado un revolucionario sistema de detección de fugas de hidrocarburos en piezómetros de control o pozos de monitoreo que, complementando a los existentes, como la reconciliación de inventario, atajará los problemas a los que se enfrentan los operadores del sector de la logística de hidrocarburos (refino, almacenamiento, transporte y venta), permitiéndoles concentrarse en las actividades importantes de su negocio, las que generan valor.

Smart Sensor Technology ha tenido en cuenta el desmesurado trabajo que supone la monitorización manual y periódica de los piezómetros de una instalación, movilizar un grupo de trabajadores cada 3 o 6 meses para tomar una muestra de agua, encontrándose muchas veces con el piezómetro limpio, o lo que es peor, una capa de hidrocarburo flotando sobre el agua subterránea que muestra que el problema ha sido detectado demasiado tarde. Estamos, en ambos casos, ante una operativa muy poco eficiente. Por ello SST ha concentrado sus esfuerzos en desarrollar un sistema que monitorice de forma continua el agua subterránea y detecte cualquier fuga en el momento de producirse, activando una alarma. De esta forma el usuario puede estar segura de que ninguna fuga está afectando al medio ambiente, y podrá concentrarse en su negocio.

 

SISTEMA DE DETECCIÓN DE FUGAS EN PIEZÓMETROS DE CONTROL. SMART SENSOR TECHNOLOGY

El sistema consta de un sensor que flota en el agua subterránea del piezómetro de control y se activa, debido a una reacción físico-química en su interior, en presencia de hidrocarburo en fase libre (gasolina, diesel, jet-fuel…). El sensor está conectado a un emisor de radiofrecuencia, que se coloca en la tapa del pozo, y lee la información y la reenvía de forma inalámbrica a la centralita, donde se gestionan las alarmas. Se instala en 10 minutos, sin obra civil, y tiene batería para operar durante 7 años sin ningún tipo de mantenimiento.

El sistema de detección de hidrocarburos en piezómetros de control de SST permite monitorizar de forma continua, remota e inalámbrica, el agua subterránea de las instalaciones, superando las limitaciones que presentan los sistemas del mismo tipo existente en el mercado: la necesidad de mantenimiento y la frecuente aparición de falsas alarmas.

Sin falsas alarmas ni necesidad de mantenimiento

Los sistemas existentes en el mercado necesitan mantenimiento, esto hace que la operativa no sea eficiente y que se siga pareciendo demasiado a la monitorización manual periódica, ya que requieren la movilización de un trabajador que realice las acciones pertinentes. SST ha desarrollado un sistema robusto que puede monitorizar de forma continua, y sin ningún tipo de mantenimiento, el agua subterránea de cualquier instalación durante 7 años. El sensor, cuenta con un cartucho que, debido a una reacción físico química, se degrada en presencia de hidrocarburos. El cartucho es el único elemento que deberá ser sustituido en caso de detección de fuga. Se coloca uno nuevo, y el sensor vuelve a estar listo para la monitorización.

Es precisamente la reacción físico química que se produce en el cartucho interior del sensor lo que permite superar el segundo inconveniente que presentan los sensores existentes en el mercado, la aparición de falsas alarmas. El cartucho es sensible a la presencia de hidrocarburos, y se degrada en presencia de los mismos. Solo en presencia de los mismos. Por lo tanto, si el sensor detecta una fuga podemos estar seguros de que la fuga se ha producido. Además, el cartucho guarda una prueba física del hidrocarburo presente en el agua como evidencia. De esta forma se asegura la no existencia de falsas alarmas ni de falsos negativos.

Gestión de información y alarmas

La información de los sensores se gestiona en la centralita SmartGate, que recibe las comunicaciones de los sensores y activa las alarmas en caso de fuga. Las alarmas, según las preferencias del usuario, serán:

Alarmas locales: la centralita cuenta con un LED, un altavoz que se activarán cuando uno de los piezómetros haya sido afectado por una fuga. Además, la pantalla LCD mostrará el nombre del piezómetro concreto. La centralita cuenta también con salidas tipo Relay NO/NC que le permiten enviar información consolas existentes.

Alarmas remotas: la SmartGate cuenta con un módulo GPRS/salida ethernet, que le permite conectarse a internet y enviar alarmas remotas. Cuando una fuga sea detectada la centralita enviará un correo electrónico de alarma a la persona/s a cargo de las instalaciones. Además, puede enviar información al servidor de SST (o a un servidor del cliente), a donde el usuario tendrá acceso gracias a una clave de acceso y contraseña privadas.

Con el novedoso Sistema de Detección de Fugas de Hidrocarburos en piezómetros de control de Smart Sensor Technology los operadores del sector del almacenamiento, transporte y distribución de hidrocarburos podrán concentrarse en su actividad con la tranquilidad de saber que no están afectando al medio ambiente.